Añil o Indigo en Guatemala

por Olga Reiche

El rey de los tintes y tinte de los reyes, el índigo , también se cultivo y se utilizo en Guatemala. Contrario a lo que se cree que el índigo o añil fue introducido por los españoles después de la conquista de América. Existen evidencias arqueológicas prehispánicas, que demuestran que los mayas ya utilizaban el añil para lograr hacer el azul maya, pigmento llamado así, por ser ellos quienes lo desarrollaron desde el período  pre clásico tardío ( 1900 a. C hasta 200 d. C)  Y que aún después de miles de años aún continua presente en vasijas, murales y vestigios arqueológicos de Mesoamérica.   San Bernardino de Sahagún,  Historia general de las cosas de Nueva España y  Francisco Hernández,  História Natural de  Nueva España de mencionaron como se extraía  el pigmento de la planta y lo llamaban con nombres comunes utilizados en los tiempos prehispánicos.

La planta de añil o índigo , indigofera,  pertenece a  la familia de las fabáceas o leguminosas, indigofera suffruticosa Mill e indigofera guatemalensis Monc  las cuales  son de origen americano según lo describen Stanley y Steyemark en su libro Flora de Guatemala, 1946 

Son especies se cultivaron en Guatemala y  Salvador y desde la evolución regional  centroamericana de 1524 a 1821. El añil  se empezó a tener auge sobretodo en 1760 se convirtió en un producto de exportación  con mucha demanda  creando elites económicas comerciales.  Guatemala jugo un papel de control  fiscal durante todo este período Aunque las exportaciones fueran directas desde el Salvador u otro País centroamericano, todo tenía que pasar por Guatemala que se había convertido en un lugar de poderosos encomenderos que ostentaban gran poder económico y peso social, convirtiéndolos en una nueva clase social dominante. Salvador intercambiaba con Guatemala  añil o índigo por textiles y otros productos  de tipo comestible.

Durante el auge del cultivo del añil o índigo, el Reino de Guatemala llego a exportar anualmente hacia Europa hasta más de 2 millones de pesos en añil. El cultivo del mismo se mantuvo aún y a pesar del decaimiento del cultivo por el aparecimiento de los colorantes sintéticos en los mercados internacionales  y a la legada del cultivo de café en 1850-1860, dado al uso que se le daba al colorante a nivel local.

El añil o índigo se utilizo localmente como colorante  para teñir los “ cortes” o “refajos” de las mujeres indígenas  que se tejen en los telares de pedales que fueron introducidos por los españoles desde la conquista. La industria textil  de la época colonial utilizo en su mayoría  de la vestimenta tradicional el colorante natural para teñido de estas con varios estilos y texturas, en las  diferentes regiones  Indígenas de Guatemala.  El uso de este colorante natural decayó totalmente después de los años 60’s. La “ Tinta” como se le llama al añil o índigo ( en la actualidad sintético), Siempre ha sido muy valorado y apreciado para teñir las prendas de la vestimenta tradicional Indígena. Incluso cuando se introdujo el

“Jaspe” ( ikat) este fue primero realizado con el tinte de añil o índigo natural y aún se continúa tiñiendo con índigo o añil, sólo que ahora se utiliza el sintético.

Una gran cantidad de comunidades indígenas utilizan hasta la fecha los “cortes” of refajos teñidos con “ tinta” y siguen siendo bastante costosos y apreciados a pesar que este colorante es sintético.

Actualmente, se han hecho intentos de la reactivación y producción del cultivo de añil o índigo  en Guatemala, y el Salvador desde finales de los años 90’  en la Zona de Ixcán,  Barillas, en el Departamento de Huehuetenango, en Jocotán, Chiquimula. y  en la zona de Teleman en Alta Verapaz. Algunos han dado resultados  de bastante beneficio económico y otros no, pero el interés se está recuperando poco a poco. En el Salvador, la producción de añil ha tenido bastante éxito y demanda. Exportan a Europa, Turquía, y Estados Unidos, es sabido que muchas veces no se dan abasto con la producción. 

He tenido la suerte y dicha de haberme interesado y apasionado por este y otros colorantes naturales como una opción viable a los sintéticos. Tengo ya 30 años practicando la técnica de teñido y me he ganado la vida con ello. Tengo que admitir que el añil o índigo es mi favorito.

Hoy con todas las reglas  y leyes que se exigen que varios de los tintes sintéticos sean removidos por causar daños a la salud y algunos han sido hasta prohibidos, por ser cancerígenos, el mercado de los colorantes naturales ha entrado en vigencia de nuevo y  con la demanda que existe por  los productos sostenibles, y de origen natural,  quizá esta sea la oportunidad de que el añil o índigo vuelva a florecer en Guatemala y en Centroamérica. 

Olga Reiche es una guatemanteca de origines alemanes y queqchí. Ella ha trabajado por más de treinta años con artesanos indegenas en el desarrollo de productos y la mercadotécnia. Ha producido su propia líne de productos teñidos naturalmente y recyclados y ha enseñado al nivel local e internacional. El interés en el medio ambiente y en la sostenibilidad artesanal son las fuerzas que la motivan. Ella es la autora de Plantas tintóreas de Guatemala.