Alejandro Lozano: Líderes Resilentes: Clase 2020, La Generación Histórica de Harvard

Alejandro Lozano es estudiante de la Maestría en Administración Pública, Vicepresidente de Asuntos Estudiantiles Internacionales y miembro del Grupo 2020 del Centro de Liderazgo Público de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

 

Click here to read the article in English.

 

por Alejandro Lozano

 

"El mundo te necesita"

- Ronald Heifetz and Marty Linsky

 

El 10 de marzo de 2020, mis compañeros y yo recibimos un correo electrónico del presidente de Harvard, Lawrence S. Bacow, anunciando que debido al COVID-19 las clases se moverían a instrucción virtual.

En cuestión de horas, todo en nuestras vidas cambió.

Nunca pensé que el 10 de marzo sería mi último día que entraría como estudiante de la Harvard Kennedy School (HKS) y el último día que vería a profesores, compañeros de clase y amigos.

La rutina diaria de caminar a lo largo de Memorial Dr., pasar a Black Sheep Bagel o Peet's por un café antes de entrar a Harvard Kennedy School, con la misma emoción que el primer día, había terminado. Asimismo, ese sentimiento de gratitud y orgullo de ingresar al momento de entrar a un salón, poner mi nombre en mi lugar, escribir frases memorables de los profesores, aprender de las discusiones con compañeros y simplemente tratar de detener el tiempo para absorber la mayor cantidad de información posible había llegado a su fin. Los encuentros con compañeros de clase entre descansos de clase en la cafetería, el Forum JFK Jr. o en ninguno de los múltiples laberintos de Harvard Kennedy School (que nos había llevado mucho tiempo memorizar). Las conferencias, los talleres y citas con los profesores también se acabaron.

Lozano 1

Actividades en la Escuela de Gobierno de Harvard y comida de Acción de Gracias en Dunster House.

 

Diez días después, el presidente Bacow y anunciaron la cancelación de la 369ª ceremonia de graduación de Harvard. De cierta manera, sentí que mi experiencia en Harvard había terminado. Empezó una combinación de coraje, ansiedad y frustración, junto con algunas preguntas egoístas. ¿Por qué tenía que pasar esto en el año que estoy en Harvard? ¿Por qué esto tuvo que romper el proceso natural de ir cerrando ciclos de esta gran experiencia con mis amigos, compañeros y maestros? Muchas veces, visualicé mi graduación, incluso había rentado la toga, esclavina y birrete dos días antes de ese correo de cancelación. ¿Por qué esta situación estaba robando el sueño de graduarme con mi esposa, hijos, papás y compañeros de clase, como lo hicieron cientos de generaciones de Harvard antes que nosotros?

Lozano 2

Harvard y Escuela de Gobierno durante COVID-19

 

En cuestión de días, nuestras vidas cambiaron y nuestras prioridades también. La salud de nuestra familia, amigos y la nuestra se convirtió en nuestra principal preocupación. Los mensajes en nuestros grupos de WhatsApp de HKS cambiaron de temas de las clases y bromas a despedidas. Nosotros como miembros del Gobierno Estudiantil, inmediatamente tuvimos que pasar de las actividades planeadas en el semestre a atender cientos de inquietudes como el seguro médico, los contratos de renta, las restricciones de viaje, visas y las dudas de los nuevos estudiantes admitidos, entre muchas otras incertidumbres.

Cuando el encierro parcial y la distancia social fueron se volvieron obligatorios, mi esposa, Sandra, y mis hijos de cuatro y dos años, Pablo y Diego, y yo tuvimos, que reorganizar nuestra vida diaria dentro de nuestro departamento como muchos de mis compañeros y el resto del mundo. Por un lado, haciendo malabarismos con cientos de actividades para nuestros hijos, desde dibujar, hacer planas, armar rompecabezas, vestirlos como Hulk, Spiderman, Catboy, Gekko, Buzz Lightyear y Woody, hasta cocinar, bañarlos y leerles el mismo cuento de los Tres Cochinitos una y otra vez, e inventar nuevos juegos. Por otro lado, tomaba mis clases online, tratando de esconderme de mis hijos, pero fallando miserablemente, y solo esperando que dejaran de saltarme encima cantando la canción del "Rey León", mientras trataba de poner atención en clase y adaptarme al nuevo aprendizaje por Zoom. Esto rápidamente se convirtió en lo normal.

Lozano 3

Rutina diaria en nuestro departamento y tomar mis clases online con mis hijos

 

Esto era una parte de mi vida, pero estaba muy consciente de como miles de compañeros luchaban reorganizando la suya. Daba esperanza conforme aprendíamos de miles de historias de los verdaderos héroes, doctores, enfermeras y proveedores de salud, al frente de la lucha contra el COVID-19 salvando vidas. Nos dimos cuenta de que mientras estábamos lidiando con nuestra propia lucha individual, deberíamos ser más fuertes que esta crisis—para estar ahí para los demás. Hoy, estamos valorando más la solidaridad que el individualismo. Estamos aprendiendo la importancia de las cosas simples de la vida que a veces damos por garantizado, como pasar tiempo con nuestra familia, amigos, o el verdadero valor que tiene una conversación en persona.

Fue gracias a la resiliencia y el liderazgo que vi en la comunidad de Harvard que entendí que mi experiencia en Harvard no había terminado. Al contrario, se trataba de la relevancia que puede tener todo el aprendizaje académico y personal que había adquirido aquí. Este es el momento de aplicarlo. Es por esto, que empecé a ver esta crisis como una oportunidad para crecer, aprender y superarla de una manera más fuerte, positivo y agradecido.

Quiero agradecer a mi esposa, Sandra, por guiarnos en estos momentos difíciles siempre positiva, con coraje y enorme cariño.  Esta crisis me permitió admirarla aún más.

Gracias a mis amigos, por ser mi familia fuera de mi país, por su amistad, su solidaridad y apoyo.

Quiero agradecer a todos los hijos de mis compañeros de clase, nuestros propios héroes, porque incluso los más pequeños, con su maravillosa inocencia sin saber realmente lo que estaba sucediendo, nos enseñaron a ser más felices, a disfrutar más, a estar más presentes, a tomar las cosas menos en serio; que la vida pasa rápido y luego puede ser demasiado tarde.

Quiero expresar mi admiración a todas las madres que también son estudiantes por ser una fuente de inspiración. Las admiro mucho por su sacrificio, dedicación y cariño. Supieron apoyar e inspirar a sus hijos y a todos nosotros, y al mismo tiempo destacaron como estudiantes en la mejor universidad del mundo. Nos demostraron nuevamente la inquebrantable voluntad y resiliencia que las mujeres y madres tienen.

Quiero agradecer a las esposas y esposos de todos los estudiantes de Harvard por su fortaleza, paciencia y apoyo incondicional. Aunque el diploma vendrá con nuestros nombres, ustedes lo merecen mucho más porque sin ustedes no hubiera sido posible.

También quiero reconocer a todos los estudiantes internacionales lejos de sus familias y hogares, en un país distinto. Enfrentaron con valor esta crisis sin precedentes adaptándose rápidamente a los constantes cambios académicos, de salud y sociales. Todos ustedes son un ejemplo de liderazgo.

Quiero agradecer a mis compañeros del Gobierno Estudiantil, a nuestra presidenta, Charlene, por su entrega, convicción de servicio, trabajo en equipo, empatía y por redoblar esfuerzos en tiempos tan complicados.

Muchas gracias a la administración de Harvard, de HKS y a todos a los profesores por su rápida respuesta y apoyo al ofrecer diferentes seminarios, talleres y por hacer su mejor esfuerzo para mantener la más alta calidad académica en esta versión en línea. Como estudiantes, sabemos perfectamente que esta crisis los afectó a ustedes por igual, y con mayor razón se lo apreciamos.  

El COVID-19 ha creado un nuevo tipo de líderes en varias partes del mundo; líderes resilientes. Estoy convencido de que, en cada miembro de mi familia de Harvard, hay un líder con mentalidad positiva, que vio esta crisis como una oportunidad de aprendizaje y ahora tiene una mayor capacidad no solo para superarla sino también para construir adversidades con determinación y solidaridad. Todos ellos son líderes resilientes.

Lozano 4

 

Hoy, el mundo requiere líderes con estas características; líderes resilientes con las verdaderas capacidades y habilidades para enfrentar la era COVID-19 y las futuras crisis por venir. Hemos sido testigos, en diferentes países, como líderes improvisados, lejos de resolver problemas, los agravan. 

Tuvimos el honor de estudiar en Harvard cuando el COVID-19 sacudió el mundo y todo en nuestras vidas. Pertenecemos a la generación 2020, una generación histórica de la universidad que siempre será recordada.  El coronavirus fue, en muchos sentidos, una parte fundamental en este aprendizaje. Es tiempo de aprovechar todo el conocimiento académico y personal que hemos adquirido, y ponerlo al servicio de nuestras comunidades.

Hoy, mi familia y yo estamos de regreso en México, entre exámenes finales y mini superhéroes corriendo. Estoy seguro de que volveremos a encontrarnos, mientras tanto me llena de orgullo saber que aquí en mi estado, San Luis Potosí, podré entregarle el título a mi familia.

Hace poco más de un año, muchos de nosotros recibimos nuestra carta de aceptación a Harvard con un video, felicitándonos por ser parte de la clase 2020: "el mundo necesita personas comprometidas, apasionadas por abogar por los derechos básicos, la igualdad de oportunidades y una gobernanza efectiva para todos. Y el mundo necesita líderes públicos y formuladores de políticas principales y efectivos para enfrentar problemas críticos ... "

Ese tiempo ha llegado. Nuestro deber de servicio es ahora más importante que nunca. El mundo lo exige.

Lozano 5

John F. Kennedy Harvard dorm