Desafío de la pérdida de lo multicultural local en Colombia

Un caso de Bogotá 

Por Ronald Fernando Quintana Arias

La primera vez que me acerqué a las culturas ancestrales amazónicas colombianas me llamó la atención la manera como personas de diferentes etnias usaban el idioma español como lengua general, pero usaban lenguaje tradicional cuando se encontraban en reuniones familiares, o trabajos dentro de sus comunidades. Me impresionó la manera como desde las mismas iglesias misioneras se mezclaban textos de religiones occidentales junto con un sincretismo de cosmovisiones que encontraban un canal de comunicación a través de valores supra-culturales que revalorizaban el valor que tiene el ser indígena en un país como Colombia que desde la Constitución Política de Colombia se declara como pluriétnico y multicultural.

Sin embargo, otra fue la realidad cuando el diagnostico de mi estudio etnográfico indicaba que la comunidad estaba perdiendo el uso de sus lenguas tradicionales. Por esta razón me acerqué a la escuela de la comunidad, y evidencié que pese a tener textos en la lengua indígena de la etnia predominante, estos textos no se usaban claramente en bachillerato como recurso en las clases de idiomas (en las que se enseña inglés) o ciencias naturales (en las que no se enseñan las categorías indígenas). 

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Drawing by Raices Nativas Amazonicas, a project in the Colombian Amazon to imbue educational activities with cultural meaning.

Lo anterior me incentivó para generar un puente de comunicación con los abuelos sabedores de la comunidad y la escuela, llegándose a generar un texto sobre plantas medicinales de la comunidad, escrito en la lengua indígena y en español, el cual fue un insumo que permitió acercamiento de los sabedores a la escuela, para que se realizará juntos con los profesores de la escuela un laboratorio sobre la importancia de la lengua tradicional, la recolección de plantas, y la preparación de los remedios que ellos hacían dentro de la comunidad.

Esta experiencia me dejó con un grado de insatisfacción sobre la manera como en Colombia por presiones económicas, se trata de homogenizar toda la riqueza pluriétnica y multicultural, llevando a que en una aldea amazónica se viva la pérdida de una lengua tradicional y que en general en toda colombina no se enseñe esta riqueza lingüística y cultural por darle predilección a la enseñanza de una lengua extranjera como el inglés.

Lo anterior se debe a que Colombia tiene una falta de políticas públicas para proteger lenguas tradicionales. En Colombia se han extinto 21 idiomas tradicionales, en las que sobresalen las perdidas contemporáneas de las lenguas carabayo (Amazonas), macaguaje (Amazonas), opón-carare (Santander), pijao (Tolima),  kankuamo (Costa Atlántica), lo que enmarca el reto del desarrollo de una competencia intercultural, que revalorice lo local a través de herramientas que motiven a los estudiantes a visibilizar y vivir su riqueza cultural a través de una lengua extranjera (vea Eberhard, D., Gary, S., & Fennig, C. (2019). Ethnologue: Languages of the World (http://www.ethnologue.com) y UNESCO. (2010). Atlas of the World’s Languages in Danger (http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/access-to-knowledge/linguistic-diversity-and-multilingualism-on-internet/atlas-of-languages-in-danger/.

Esto me motivó a investigar más sobre el conflicto intercultural bilingüe y la existencia de programas dirigidos para la enseñanza de las culturas tradicionales en contextos urbanos. Es así como se gesta la idea, y posterior diseño de una propuesta que evidenciara la manera en la que la enseñanza de la lengua inglesa y los mitos Tikuna como enfoque intercultural, representan una herramienta que puede mitigar el conflicto intercultural bilingüe en un grupo de estudiantes en un colegio de Bogotá.

Esta nueva experiencia se vi como una forma de combatir la extinción gradual y sistemática que ha generado el desplazamiento de diferentes comunidades a la ciudad, (vea el informe de 2014 del Centro Nacional de Memoria Histórica, 2,  Guerrilla y población civil trayectoria de las FARC 1949-2013), a través de un aprendizaje guiado que despierte la microética, la micropolítica y microrevoluciones, a partir del conocimiento hacia personas de otras culturas como sujetos cuyas cualidades son descubiertas en lugar de ser estereotipadas.

Los resultados de esta experiencia en un contexto urbano evidenciaron que el individuo productor del lenguaje y a su vez producto de este, y que la enseñanza de la lengua inglesa a través de los mitos de una etnia indígena colombiana como la Tikuna, no sólo permitieron reconocer la identidad individual y colectiva de estudiantes, sino que son una herramienta que permite dar solución al conflicto intercultural bilingüe desde actos semiológicos de la vida cotidiana.

De esta manera, la educación multicultural debe sopesar el enfoque asimilacionista y visibilizar la relación afectivo-cognoscitiva para la construcción, cohesión y comunicación de la diversidad cultural de las sociedades. Un gran desafío de este enfoque esta en cambiar las posiciones arrogantes de una cultura que puede ser conciderada superior a otra, al aceptar los patrones culturales locales como parte de la identidad.

Una escuela que lleve a la transicion del interculturalismo funcional o político hacia el interculturalismo crítico o ético-político, se da atras de un diálogo interepistémico entre la interculturalidad y la enseñanza que  lleve al enfoque de pedagogía crítica hacia una pedagogía descolonizadora, que reivindique campos de ser, poder y saber en la vida. La manera como esto se convierte en realidad se da a través de cambios desde la microética, la micropolítica, que generen microrevoluciones de conducta que no solo estén condicionadas por el contexto de la clase sino reconocidas por la familia para el manejo de la autoconciencia y la acción, así como la responsabilidad y la individualidad.

De esta manera, la enseñanza del inglés desde los mitos Tikuna para la solución del conflicto intercultural bilingüe, permitió emancipar a una etnia indígena colombiana al romper la uniformidad de la globalización. Reconociendo a través de procesos socio-semánticos con la elaboración de guiones y ejercicios de simulación, nuevos conceptos a través de situaciones cotidianas de una de las poblaciones e idiomas locales que no se contemplan en los modelos tradicionales de aprendizaje. En las palabras de J. Bruner in The Culture of Education (Cambridge: Harvard University Press), este lleva a una reestructuración, la biología del significado a través de relatos que subjetivan la realidad,  a través de micro-revoluciones de conducta conocido como la competencia comunicativa intercultural (CCI), según L.Sercu in “Teaching Foreign Languages in an Intercultural World,” in L. Sercu, E. Bandura, P. Castro, L. L. Davcheva, M. Méndez, & P. Ryan, Foreign Language Teachers and Intercultural Competence. An International Investigation.).

La CCI integra la lengua y cultura en la enseñanza de lenguas involucrando el desarrollo de la competencia socioemocional y sociolingüística al promover emociones que  contribuyen a la construcción colectiva de tejidos interdisciplinares que permitió que los estudiantes dejaran de ser ajenos a realidades regionales indígenas del trapecio amazónico colombiano, al darle sentido a lo pluriétnico y multicultural que se contempla en la Constitución Política de 1991, a través de una (1) de las sesenta y cinco (65) lenguas indígenas de Colombia (Tikuna) y dos de los setenta (70) idiomas propios del territorio (español-Tikuna) (ONIC, 2015), a través de la enseñanza de una lengua extranjera que es considerada la segunda lengua oficial del territorio (ingles) (Congreso de la Republica de Colombia, 1994), como una estrategia para “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. (ONU, 2015)

De esta manera, la clase de inglés desde la CCI no sólo un espacio de enseñanza de la cultura extranjera, sino un ambiente intercultural de construcción de sociedad en el que se valora, reflexiona, recupera y revitaliza sobre lo pluriétnico y multicultural local, para trasformar, identificar y re-conceptualizar a partir de lo decolonial, ontologías y epistemologías, para la construcción de estructuras éticas que rompan estereotipos, que confirman la razón del otro y contemplan la crítica a las imposiciones que niegan contextos particulares. 

Por todo lo anterior se puede decir que cualquier clase, inclusive una que de entrada pueda estar negando la riqueza multilingüística local como la clase de inglés, es un escenario intercultural por naturaleza, donde se encuentran la diversidad y la posibilidad de construir y reconstruir sociedades a partir de competencias socio-lingüísticas, como un acto intercultural que nace de la interacción humana que favorece los encuentros y tiene la potencialidad de responder a las necesidades y demandas de todos sin violentar a nadie.

 

Ronald Fernando Quintana Arias es par evaluador avalado por Colciencias. Tiene una Maestría en Desarrollo Sustentable y Gestión Ambiental en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá, Colombia, y está trabanndo en sul doctorado en estudios sociales en la misma institución. Tiene amplia experiencia en docencia, así como en publicar, liderar, gestionar y ejecutar proyectos de investigación: educativa, social, económica y ambiental, enfocados a comunidades urbanas, indígenas, rurales y afrodescendientes.