Fundaciones en el espejo

Por Ramiro Santa

El entendimiento de la realidad de Colombia ha hecho que varias empresas con visión de largo plazo y en la comprensión de su responsabilidad frente a la situación del país hayan desarrollado, apoyado y/o financiado organizaciones sin ánimo de lucro especializadas en agregar valor a los procesos que se construyen desde la sociedad civil (Fundaciones).

Como ejemplo de este interés, Fundaciones como Actuar Bolívar en la costa Caribe de Colombia (Cartagena) y Alto Magdalena en los Andes al Sur de Colombia vienen creando metodologías y trabajo con población de desplazados por la violencia. El foco de este esfuerzo está en el manejo del duelo por pérdida de seres queridos, el sentimiento por el desarraigo de su tierra y la reinserción digna en una nueva sociedad.

Las Fundaciones HOCOL y ODC han centrado sus esfuerzos en el fortalecimiento de las Organizaciones de Base (Líderes, Madres, Profesores, Artesanos, etc) y las escuelas para la Democracia con el fin de fortalecer la capacidad de movilización, la participación, la construcción colectiva y búsqueda del mejoramiento de la calidad de vida. Este esfuerzo se complementa con los programas de Fortalecimiento Institucional donde el trabajo se centra en la capacitación a Alcaldes y Gobiernos locales y regionales con el fin de mejorar la toma de decisiones y abrir espacios de participación para que en diálogos de saberes se haga una construcción colectiva que éticamente incluya y beneficie a todos.

Es importante resaltar que estas Fundaciones vienen trabajando, desde hace varios años y de manera aislada, en el desarrollo de conocimiento, metodologías y experiencias.

Los esfuerzos que desde la sociedad civil se vienen realizando tuvieron una afortunada oportunidad en un acto académico organizado por el Instituto Rockefeller, PONSACS y la Universidad de Harvard en noviembre de 2002. Este ejercicio cambió paradigmas, retó el pensamiento, generó alianzas y sorprendió gratamente a los asistentes.

Este espacio propició un encuentro único entre el alto gobierno, la academia, los centros de pensamientos para la paz, sindicalistas, estudiosos del país y fundaciones que viene generando conocimientos, metodologías, programas de desarrollo, democracia, calidad de vida y paz.

El reconocernos desde la academia, el vernos y entendernos a través de las sabias experiencias y conferencias de los profesores de Harvard, el reflejarnos en el espejo de las experiencias de otros iguales y el compartir éxitos y frustraciones fue un espacio que siempre será nuestro mejor referente de aprendizaje.

Los resultados hoy ya son una realidad, La fundación HOCOL y la Universidad de los Andes han comenzando un proceso de documentación de experiencias y metodologías con el fin de construir casos de estudio.

Por otro lado La fundación País Libre está interesada en compartir su “Know How” para el manejo de los miles de casos de secuestro.

La oficina del Alto Comisionado para la Paz y la Convivencia de la Presidencia de la República está realizando evaluaciones sobre las experiencias de la Escuela para la Democracia y Fortalecimiento de las Organizaciones de Base con el fin de replicar en otras regiones.

Así mismo el equipo de colombianos que tuvimos la fortuna de participar en la experiencia de Boston continúa generando ideas para que este sea el inicio de grandes oportunidades para el conocimiento y la experiencia de todos los que participamos con el impulso y la seriedad de la Universidad de Harvard, el instituto Rockefeller y la PONSACS.

 

Ramiro Santa is president of the HOCOL Foundation and a member of the board of directors of the Alto Magdalena, Fundación ODC, País Libre and Corporación Actuar Bolívar Foundations.