García Márquez y el cine (Spanish version)

Más allá de las adaptaciones

Por María Lourdes Cortés

"...mis relaciones con el cine (...) son las de un matrimonio mal avenido. Es decir, no puedo vivir sin el cine ni con el cine, y a juzgar por la cantidad de ofertas que recibo de los productores, también al cine le ocurre lo mismo conmigo."
—Gabriel García Márquez

La pasión de Gabriel García Márquez por el cine ha sido constante y ha tenido múltiples facetas. Ha escrito crónicas de cine; ha escrito guiones que se han llevado a la pantalla y otros que sólo han visto la luz a través de las palabras; ha escrito un extenso reportaje sobre el cineasta Miguel Littin Clandestino en Chile; ha dado talleres de guión; ha adaptado a la pantalla cuentos y novelas de otros escritores; ha adaptado sus propios cuentos y casi una veintena de directores iberoamericanos y europeos han llevado a la pantalla sus obras o sus guiones.

Pero aún hay más: Gabriel García Márquez ha creado una fundación para el Nuevo Cine Latinoamericano, y una Escuela de Cine y Televisión para el Tercer Mundo. El cine y García Márquez son como él mismo confiesa, un "matrimonio mal avenido", que, sin embargo, ha dado múltiples frutos.

Durante los últimos años se ha dado un auge de “gabomanía cinematográfica”, ya que se realizó la única película “hollywoodense” del colombiano: Love in times of cholera, de Mike Nichols. La empresa Argos arranca este año el rodaje deNoticia de un secuestro, y la costarricense Hilda Hidalgo, egresada de la escuela fundada por el escritor, está terminando su adaptación de Del amor y otros demonios, que él mismo le ofreció al final de uno de sus talleres, y que se convierte en la película más ambiciosa del cine centroamericano.

La afición de García Márquez por el sétimo arte -que nace del abuelo Nicolás Márquez, "quien lo había llevado de la mano en Aracataca a ver las películas de Tom Mix"- se descubre en la labor de crítico de cine que inició en febrero de 1954. El Gabo cinéfilo aprovechó un viaje como reportero de El Espectador, a Europa, en 1955, para ingresar en el célebre Centro Experimental de Cinematografía de Roma; no obstante, estuvo sólo un par de meses, decepcionado por el academicismo de dicho centro.

Pero su pasión por el cine no se agotó tan fácilmente: volvió a Barranquilla a fundar una escuela de cine, cuyo proyecto redactó, pero que tampoco llegó a realizarse, así que en 1961, viajó a México:

"…con veinte dólares en el bolsillo, la mujer, un hijo y una idea fija en la cabeza: hacer cine."

El productor mexicano Manuel Barbachano Ponce, le ofreció la oportunidad de trabajar en cine, en la adaptación de El gallo de oro, un texto de Juan Rulfo, la cual realiza en colaboración con Carlos Fuentes. Pronto se empezaron a interesar en el escritor y cedió los derechos de su cuento En este pueblo no hay ladrones para que Alberto Isaac y Emilio García Riera lo llevaran al cine.

En 1964, García Márquez escribe el primer guión completamente suyo, Tiempo de morir; una vieja idea que en aquella época llamó El charro. El guión fue escrito expresamente para Arturo Ripstein y los diálogos fueron adaptados por Carlos Fuentes. Fue el inicio del ya consagrado director mexicano. Posteriormente, entre 1983 y 1985, el director colombiano Jorge Alí Triana realizó dos versiones del mismo guión, para el cine y la televisión, y Rodrigo García, el hijo del Nobel, también anunció una versión del mismo guión.

García Márquez continuó participando en trabajos de Ripstein, de Luis Alcoriza, como Presagio (1974) considerada por algunos críticos como la mejor película de esta primera etapa.

Y haciendo Presagio, el autor descubrió que estaba escribiendo algo muy parecido a lo que quería expresar literariamente. Se encerró dieciocho meses y salió con Cien años de soledad (1967).

Este hecho, que lo convirtió en un escritor de fama mundial, cambió su camino y, en adelante, fueron los directores quienes lo buscaron para adaptar sus novelas y cuentos. María de mi corazón (1979), Erendira (1982), de Ruy Guerra, La viuda de Montiel (1979), del chileno Miguel Littin, El mar del tiempo perdido (1981), de Solveig Hoogesteijn, Un señor muy viejo con unas alas enormes (1988), de Fernando Birri, Edipo alcalde (1996), de Jorge Alí Triana es una adaptación contemporánea de Edipo Rey, de Sofocles. Un años después, el italiano Francesco Rosi adapta Crónica de una muerte anunciada y en 1998, Ripstein rueda El coronel no tiene quien le escriba.

También se han producidos series de televisión y medio metrajes realizados por los estudiantes del Taller de Guión con la colaboración del Maestro.

Sin embargo, consideramos que el aporte fundamental de García Márquez al cine fue la fundación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión, de Cuba, que ha permitido a más de 800 jóvenes aprender el oficio del cine y que, sin su figura, nunca hubiera surgido. Gabo es el gran padre de los jóvenes realizadores latinoamericanos, muchos de los cuales ya han ganado premios internacionales o que, como Hilda Hidalgo, está adaptando la obra del “padre”, pero una versión personalísima de Del amor y otros demonios: una mirada femenina, una historia de amor, la primera película de una estudiante de la EICTV. Un reto que Hilda aceptó con una sonrisa y con la complicidad del maestro.

María Lourdes Cortés is the director of the Fondo de fomento al audiovisual de Centroamérica y el Caribe, the Foundation for Central American and Caribbean Audiovisual Promotion. A professor at the Universidad de Costa Rica and a researcher for the Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, she is author of Amor y traición: cine y literatura en América Latina (1999) and La pantalla rota: Cien años de cine en Centroamérica (2005). She is currently working on a book about García Márquez and film.