La movilización de la sociedad civil Colombiana

Los programas de desarollo y paz

Por Juliet Rincón

Cuando me pregunto que movió a aquellos que estábamos en empresas privadas, universidades, iglesias, cámaras de comercio, etc., es decir a la todavía no muy claramente definida Sociedad Civil Colombiana; a actuar a favor de las comunidades que en nuestras regiones están siendo azotadas por la violencia o por la marginación, necesariamente me remito a hechos como los que, en una publicación periódica denominada “Pertinentes”, Francisco de Roux (Director del Consorcio de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio), nos envía:

“Mónica Paola Pulido Jerez—Este es el nombre de la pequeña de ocho años, víctima de una mina quiebra patas en la vereda de Taraje, en los límites entre San Pablo y Yondó. Territorio del Laboratorio de Paz. Mónica ha perdido un brazo, puede quedar ciega, y se debate entre la vida y la muerte en un hospital en el día de hoy, 24 de febrero. Es la horrible realidad de la tierra de los campesinos colombianos utilizada como campo de batalla por grupos que hacen una guerra que el 99 por ciento de los colombianos no queremos”.

Esto sumado al hecho de un estado incapaz de evitar estas dolorosas circunstancias del día a día de los Colombianos y de dar respuesta a las necesidades más sentidas de las comunidades en muchas regiones del país, es la respuesta al hecho de que el conjunto de estas entidades promovieron la conformación de lo que denominamos Programas de Desarrollo Integral y Paz en estas regiones.

Hoy por hoy y entendiendo que las circunstancias rebasan nuestra capacidad, hemos ido más allá, conformando una Red entre 15 de estos Programas, la REDPRODPAZ, los cuales compartiendo enfoques, principios y criterios de actuación, trabajamos conjuntamente en torno a fortalecernos para construir condiciones, que hagan de Colombia un país en el cual se posibilite el desarrollo humano, integral, sostenible, equitativo y solidario de sus habitantes.

Estos Programas, con variadas trayectorias y mecanismos de acción, operan en zonas altamente afectadas por el conflicto armado, lo que conlleva a que su funcionamiento demande significativos esfuerzos en inversión de recursos de diferente índole. Algunos de estos programas han logrado consolidar importantes grupos humanos y soporte logístico que les permite el cumplimiento efectivo de los propósitos que nos guían. No obstante otros, que se encuentran iniciando su accionar, tienen serías dificultades para operar y la importante tarea que desarrollan se ve amenazada por la imposibilidad de contar con los recursos suficientes, para garantizar su supervivencia. La necesidad de fortalecerlos y hacer sostenible su acción es lo que fundamentalmente guía nuestra tarea en REDPRODEPAZ.

Nos une además, el propósito de construir en Colombia, un modelo diferente de desarrollo desde lo local y lo regional, interpretando de manera adecuada las diferentes lógicas que allí se conjugan. En esta medida le apostamos a trabajar de manera conjunta con el Gobierno Nacional y a buscar el apoyo de la cooperación internacional, en una invitación a cambiar la forma de tradicional de intervención, en la cual normalmente se imponen modelos que no van acordes con la dinámica propia de desarrollo de las comunidades en estas regiones.

Ese reto involucra la posibilidad de formalizar una alianza con la Universidad de Harvard, a través del Centro David Rockefeller, para fortalecernos a partir de experiencias que se han desarrollado en otras partes del mundo y que han sido analizadas por esta institución.

Pero antes de Coordinar la REDPRODEPAZ, estuve en el proceso de conformar, operar y dirigir uno de estos Programas. Tal vez uno de los más particulares en su forma de acción. El programa de Paz y Competitividad del Eje Cafetero. El cual no diría nada distinto si no fuera por el hecho de que es ejecutado por una Universidad Regional, la Universidad Autónoma de Manizales. Su propósito no solo se ubica en el hecho de adelantar proyectos de desarrollo que beneficien a las comunidades vulnerables de los municipios del Eje Cafetero, los cuales tienen una dificultad adicional de nos ser priorizados por la acción de Gobiernos o de organismos de cooperación por que se consideran ubicados en zonas “no tan vulnerables”; sino en el de formar otro tipo de Profesionales en Colombia. Profesionales sensibles a nuestra realidad, comprometidos con ella y con altas capacidades para transformarla positiva y creativamente.

Este Programa vincula grupos interdisciplinarios de estudiantes de últimos semestres (combinando profesiones como la Ingeniería Mecánica, con el Diseño Industrial y la Fisioterapia, en proyectos como el de Mejoramiento de la Productividad de las Artesanas de Iraca de Aguadas-Caldas, por ejemplo), trabajando en equipo, dirigidos de manera permanente por un docente investigador y apoyados en forma permanente por asesores temáticos especializados. Las acciones que desarrolla el Programa, no se quedan en un semestre académico. Estas se articulan semestre a semestre generando procesos de largo plazo que den continuidad y hagan viables los Proyectos apoyados.

Desde mi punto de vista esta es una labor prioritaria y es donde se podría generar una importante transformación. Colombia se desangra y destruye por la incapacidad de sus líderes de orientarla y gobernarla de manera adecuada. La corrupción y en algunos casos también la incapacidad de los gobernantes y funcionarios, son males tan profundos como la existencia de grupos armados al margen de la ley.

Pero más allá de la retórica y la labor altruista que pueda significar la voluntad de formar profesionales de los que he venido hablando, está la realidad contundente de haber sido producto de una experiencia similar, mucho menos estructurada y apoyada por la Universidad.

En 1989, siendo estudiante de 8º. Semestre de Ingeniería Industrial de la Universidad de Los Andes, cuando allí se conformaba para la Facultad de Ingeniería las prácticas empresariales, el alcalde de un municipio pequeño del departamento de Cundinamarca, reto a la Universidad a que ningún profesional de los que estaba formando, con las mejores técnicas en el país y que se guiaba por los modelos Norteamericanos, tenia las capacidades para enfrentar la problemática, que día a día él enfrentaba en la pequeña municipalidad de Tabio.

Fue así como llegue a trabajar en este municipio y llegue a conformar la Empresa de Servicios Públicos Municipales, que le represento a Tabio la posibilidad de mejorar la calidad del servicio y de generar recursos para inversión tanto en este, como en otras necesidades prioritaria, fortaleciendo las deterioradas rentas que la Nación le transfería.

No obstante ser este un resultado importante, lo realmente significativo para mi fue el cambio surtido en la concepción de mi vida. El pasar de ser un Profesional preocupado por ocupar cargos importantes en empresas del país o de mi familia, a iniciar un trabajo serio desde mis posibilidades para cambiar las condiciones de las regiones de Colombia. Mi tiempo restante en la Universidad lo ocupe además de terminar mi carrera, en formarme sobre aspectos que me permitieran conocer mejor a Colombia, trabaje desde la Universidad en las mesas de la Constituyente (adelantada en 1990 y 1991, como base para la reforma constitucional de 1991).

Como producto de esta experiencia se consolido una iniciativa importante para el país, denominada “Opción Colombia”, en la cual estudiantes de varias Universidades del País se vinculan en el apoyo de proyectos de desarrollo en los municipios más apartados y vulnerables de las diferentes regiones Colombianas. Todo mi desempeño profesional ha estado enfocado a ese propósito de transformación de las condiciones del país, desde diferentes ámbitos: Trabajando en entidades del Gobierno Nacional, con entidades de Cooperación Internacional y en los últimos años desde la conformación y apoyo de los Programas Regionales de Desarrollo y Paz.

 

Juliet Rincón is an industrial engineer from the Universidad de Los Andes with post-graduate studies in Economics, 12 years of professional experience in the areas of planning institutional development and strengthening, and in national entities. Coordinator for the National Network of Development and Peace Programs, REDPRODEZPAZ.