Un éxito comercial producto de la censura: En el nombre de la alpaca

Por Patricia Castro Obando

 

Un final feliz y dibujado con caracteres chinos ha tenido la alpaca en China. Con la inauguración en diciembre del 2017 de la primera tienda oficial de la marca Alpaca de Perú en un prestigioso centro comercial de Beijing, y el despegue, un mes antes, de la tienda online con prendas de vestir y accesorios de alpaca producidos en el Perú, se hizo realidad un cuento de hadas que tuvo como protagonista a este mítico animal de los Andes. Pero lo que hoy es una historia de éxito comercial empezó como un caso de censura china.

 

Casi una década ha transcurrido desde que la alpaca saltó a la fama camuflada con el nombre de “Caballo de hierba y barro”, a inicios del 2009. Fue una batalla en las redes chinas de Internet que popularizó a la alpaca, por entonces una perfecta desconocida en el país de los dragones. Al principio se trataba de una supuesta bestia mítica que había sido creada por los internautas para desafiar, a través de juegos de homófonos que permite la lengua china, a la censura. Pronto, la criatura de ficción se convirtió en la abanderada de la libertad de expresión en China.

 

En el mágico mundo de Internet –mucho más mágico en China donde desaparecen hasta hoy expresiones que los censores califican de sediciosas- nació el “Caballo de hierba y barro”, la primera de las “Diez Criaturas Míticas de Baidu”, una especie de alpaca que habita el apacible desierto de “Gobi Mahler”. Su enemigo es el “Cangrejo de río” que porta tres relojes de pulsera y ha invadido su hábitat para devorar los pastizales. Al final del cuento chino, el “Caballo de hierba y barro” derrota al “Cangrejo de río” y lo expulsa con sus tres relojes de pulsera del desierto de “Gobi Mahler”, para siempre.

 

Lo que aparentaba ser una fábula para niños se convirtió en la mayor victoria de los internautas chinos para eludir el control y desafiar la capacidad de los censores en la difusión de mensajes codificados. Con un mágico cambio de tonos y otro giro maestro en los caracteres, “Caonima”, el nombre en lengua china de “Caballo de hierba y barro”, se transmutaba en el mayor insulto conocido en todas las lenguas a la progenitora, y el supuesto “Male Gebi”, o desierto de “Gobi Mahler”, tomaba el título del órgano sexual femenino.

 

El enemigo hacia donde apuntaban todos los dardos era ya un viejo conocido en las zonas rurales, donde se tilda de “cangrejo” al bravucón que emplea la fuerza para ganar poder, una práctica frecuente en lugares alejados de la autoridad central. Con un magistral remezón de tonos y caracteres en los nombres chinos, la parodia en el ciberespacio hizo que “los tres relojes de pulsera” o “Sangebiao” que llevaba el “Cangrejo de río” o “Hexie” aludieran a la “Triple representatividad” y la “Sociedad armoniosa”, conceptos políticos rubricados por líderes chinos.

 

Fue la “Triple representatividad” de Jiang Zemin en el 2002, el principio que abrió oficialmente las puertas del Partido Comunista de China a la nueva ola de empresarios. Dos décadas después de iniciado el proceso de reforma y apertura de los 80, se acentuó la disparidad entre la costa este y las regiones del oeste. Para aliviar las tensiones sociales de un crecimiento desequilibrado, Hu Jintao trajo de vuelta en el 2005 el tradicional concepto chino de la “armonía” exhortando la construcción de una sociedad y un mundo armoniosos.

 

Una armonía impuesta por decreto también trajo consigo un radical aumento de la represión política en el 2008, el mismo año de los Juegos Olímpicos en Beijing. Las redes chinas fueron “armonizadas”, un eufemismo para denunciar la desaparición de publicaciones que protestaban contra el sistema autoritario chino. Fue en este contexto que el “Caballo de hierba y barro” saltó la muralla de la censura, evadió los filtros de términos políticamente sensibles y se convirtió en el ícono de la resistencia ciudadana en Internet.

 

Con la complicidad de los homófonos y un aspecto de dulzura e inocencia que contrastaba con su nombre en chino, la alpaca se volvió una celebridad. Su propia gama de productos personalizados, además de fotos, videos, ilustraciones y juegos en línea inundaron los foros de internet y saltaron a las tiendas comerciales. Un video infantil con alpacas reales superó el millón de vistas en YouTube, cuando esta plataforma todavía era accesible desde China. Acariciar un muñeco de alpaca confeccionado con la fibra real del auquénido se convirtió en un pasatiempo de muchos niños.

 

El nombre en chino pudo esquivar a los censores pero la suave textura que atraía a los niños, captó la atención de los comerciantes locales. A fines del 2008, y especialmente durante el 2009, la importación de pelo fino peinado de alpaca experimentó un repunte en el mercado chino. Para garantizar la mejor calidad, se apuntó al Perú, el país que posee al menos 4 millones de alpacas, la mayor población de camélidos sudamericanos del mundo. En el 2010, el 59 por ciento de las exportaciones peruanas de fibra de alpaca tuvieron como destino China.

 

LA ALPACA SUBE A LAS PASALELAS CHINAS

 

De la mano de la moda, la alpaca subió a las pasarelas en China. La Embajada del Perú en Beijing y la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú) organizaron en el 2013, el primer desifle de prendas de alpaca con una colección de 24 prendas de la diseñadora peruana de origen chino Sumy Kujon. En los años posteriores, también se lucieron las colecciones de Mirva Trujillo (Qaytu), Henry Vela (Velavera) y José Miguel Valdivia (JMV), entre otras marcas peruanas.

 

Estos desfiles –cuatro en total hasta el 2017- pusieron sobre la alfombra roja al Perú, no solo como productor de la fibra sino por la alta calidad de sus confecciones. La alpaca peruana fue ganando terreno en el mercado del norte de China que prefiere este tipo de material por las bajas temperaturas del invierno. Otras fibras naturales de alta gama, como cachemira y mohair, corren en la misma competencia con la alpaca, disputándose a los sofisticados compradores locales. Cada vez más informado y exigente, el consumidor chino no solo demanda calidad por precio sino también diseños originales.

 

La ExpoPerú del 2014 en Beijing –el mayor evento peruano de promoción multisectorial en el exterior- consolidó la presencia del Perú como garantía de la calidad y creatividad. Ese mismo año, la cooperación de PromPerú con el Instituto Tecnológico de Moda de Beijing (BIFT) generó la firma de acuerdos que permitieron la participación de prestigiosos diseñadores chinos en Perú Moda -la más importante feria de la industria de confecciones en el país- y las pasantías para jóvenes diseñadoras peruanas a China como Silvia Paredes y Vania Tafur.

 

En los tres años siguientes, las exportaciones peruanas de fibra de alpaca continuaron escalando, impulsados por la demanda china. Este crecimiento estuvo sustentado por el aumento de los volúmenes y los precios de exportación. Entre enero y noviembre del 2017, el principal destino de las ventas peruanas fue China, que pasó de US$ 15,1 millones en el 2016 a US$ 48 millones en el 2017, registrando un incremento de 217 por ciento. El Perú es el principal exportador y productor mundial de fibra de alpaca. Produce anualmente 4.500 toneladas de fibra y destina un 60 por ciento al mercado externo.

 

LA TIENDA DE LA ALPACA EN BEIJING

 

El posicionamiento de las prendas peruanas de alpaca en China se concretó en diciembre del 2017 con la inauguración de la primera tienda multimarca a cargo de la firma china World Link y el lanzamiento oficial de un pabellón online de productos peruanos de alpaca con el gigante Jingdong (JD.com), la principal plataforma de venta directa online (E-tailer) de China. JD cuenta con 413 millones de compradores en línea y más de 198 millones de clientes activos. La expectativa de venta para las empresas peruanas a través de este proyecto es de $1.5 millones de dólares al año.

 

Así como en la tienda física, la tienda virtual tiene como paraguas la marca “Alpaca del Perú” y las prendas llevan la etiqueta con este logo, como símbolo de su autenticidad y calidad. Ambos proyectos se sostienen en el alto valor que los productos peruanos de alpaca han alcanzado en China. Durante la apertura de la tienda física, Huang Minghui, fundadora de World Link, expresó ante un centenar de líderes chinos del sector, que “se sentía muy satisfecha de traer la calidez de los Andes del Perú a China”.

 

En una ceremonia realizada horas antes de la inauguración en el histórico Hotel de Beijing, vecino de la Ciudad Prohibida, se entregó la autorización para el uso de la marca oficial “Alpaca del Perú” al grupo World Link. La primera tienda peruana multimarca situada en el emblemático Centro Comercial Wangfujing, recibió la inversión de esta empresa china que trabajó con la Oficina Comercial del Perú en Beijing (OCEX Beijing) y PromPerú para poner en la vitrina del competitivo mercado chino, prendas de vestir y accesorios de alpaca producidos en el país andino.

 

Con un desfile de moda en los exteriores de la tienda y dos alpacas vivas en un corral situado frente del local para dar la bienvenida a los consumidores de alto nivel adquisitivo, World Link empezó a comercializar los productos de seis empresas peruanas. De esta forma se lanzó el proyecto de expandir la marca “Alpaca del Perú” en China, a través de una red de contactos que incluye a centros comerciales, grupos importadores, destacados diseñadores y otros referentes chinos del sector.

 

La alpaca también ha contribuido a impulsar la relación comercial. A la fecha, China es el principal destino de las exportaciones peruanas totales con un 26 por ciento, diez puntos porcentuales más que los envíos peruanos a Estados Unidos. Así, entre enero y mayo del 2018, las exportaciones alcanzaron los US$ 5.303 millones, que además es la cifra más alta para los primeros cinco meses de un año. De acuerdo con fuentes oficiales, esto se debe al incremento de los envíos de textiles como el pelo fino de alpaca a China.

 

Pero el increíble camino ascendente de la alpaca en China ha supuesto también un cambio de identidad. En las redes quedó atascado el “Caballo de hierba y barro” mientras que en los circuitos comerciales, la alpaca brilla en todas las pasarelas con su nombre oficial en lengua china, “yangtuo”, aunque también se admite el palíndromo, “tuoyang”. En el imaginario colectivo de China, el camélido andino se parece a una cabra que es “yang” y a un camello que es “tuo”, pero nunca más a un caballo.

 

Patricia Castro Obando, periodista peruana y candidata a doctora en Antropología. Fue corresponsal del diario peruano El Comercio en Beijing. Hace 15 años reside en China. @chinaes1planeta